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lunes, 7 de septiembre de 2009

Cuadratura del disco - 4 sep 09

Me moriría de miedo si Su Majestad me encontrara en una esquina o en una calle, de hombre a hombre, como anunció el sábado. Cuatro carros de seguridad adelante y cuatro atrás y, de yapa, una ambulancia, por eso de la rodilla, y de pronto que se abre una ventana y yo que saludo y la guardia mora, como en las épocas de mi general Francisco Franco, cree que mi modesto saludo tiene alguna relación con un tubérculo, como aconteció en los inicios de la revolución ciudadana con ese pobre hombre al que ordenó que le metieran preso y entonces, de la ventana, se me grita: "¡Cara de estreñido… parecido a Walter Mercado!", y que yo creo si me van a leer el horóscopo, y entonces oigo: "¡Saquen del aire esta porquería!", y entonces me pregunto si acaso Laura Bozzio tiene algo que ver con Walter Mercado y, de pronto, oigo:
"Que llore quien llore y chille quien chille, se cierra Teleamazonas", donde comparten pantalla Homero Simpson y otros tipejos en unas "cloacas con antena", original metáfora, y entonces sigo oyedo otras bellas palabras y me pregunto si acaso vienen de las barras bravas: "Imbéciles, brutos agenciosos, sinvergüenza, inmorales, malas fe, tontos arrogantes", y me pregunto si acaso yo también soy uno de esos periodistas "que tienen un zapato en la cabeza" y si los que tienen un zapato en la cabeza se parecen a Walter Mercado o a Homero Smpson y si los tipejos que tienen un zapato en la cabeza son estreñidos. Muerto de miedo, entonces y para que no me manden a pegar con algún comedido de algún comité inocente, prefiero poner entre comillas las palabras exactas dichas de Su Majestad, que no han sido grabadas en la clandestinidad, y prefiero decirlas, antes de imaginarme que me he encontrado con él, en alguna calle.

lunes, 6 de julio de 2009

Correa desistió de acompañar a Zelaya

La intención del presidente Rafael Correa y los otros mandatarios de la región de acompañar a Manuel Zelaya a Tegucigalpa para que asuma la Presidencia de Honduras no se concretó ayer. Después de tres horas de discusión en la residencia de la Embajada ecuatoriana en Washington, Rafael Correa y sus colegas de Argentina, Cristina Fernández; de Paraguay, Fernando Lugo; y el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, acordaron que Zelaya, depuesto por un golpe militar, viaje a su país en compañía del presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, el nicaragüense Miguel D’ Escoto.
Mientras los mandatarios que son parte de esta cruzada pensaban viajar a San Salvador por invitación de su presidente, Mauricio Funes. Desde ahí se proponían vigilar los acontecimientos. Si Zelaya no tenía dificultades, llegarían los otros mandatarios; pero si ocurría lo contrario, el Presidente depuesto debía dirigirse a la capital salvadoreña para realizar un nuevo pronunciamiento. Hasta el cierre de esta edición se desconocía si Zelaya emprendió o no el viaje.Esa decisión fue comunicada por Correa, quien llegó a la capital estadounidense a las 07:20 (hora ecuatoriana. Después que el avión Legacy 600 llegó a la Base Andrews, en Maryland, Correa se dirigió a la residencia de la Embajada. Allí ya lo esperaban Fernández y Lugo, quienes se anticiparon en el viaje. En la reunión, a puerta cerrada, también participaron los canciller de Venezuela, Nicolás Maduro y de Bolivia, David Choquehuanca.En la cita, Correa estuvo acompañado por el ministro de Coordinación Política, Ricardo Patiño, y de Seguridad Interna y Externa, Miguel Carvajal. El canciller Fander Falconí se unió a la delegación ecuatoriana, pues la víspera asistió a la Asamblea extraordinaria de la OEA, que decidió expulsar de su seno a Honduras por el golpe de Estado contra Zelaya.El ambiente caldeado en la capital hondureña, así como las declaraciones del arzobispo Óscar Andrés Rodríguez, presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras, quien el sábado pidió a Zelaya que no viaje a Tegucigalpa y así evitar un derramamiento de sangre, hicieron desistir a Correa y los otros mandatarios de acompañar a Zelaya.A la breve rueda de prensa, en la Embajada ecuatoriana no asistieron los otros mandatarios. Únicamente llegó Correa y sus tres ministros. Allí sostuvo que la decisión adoptada es sabia pero prudente, pues impediría que se produzca una represión brutal en contra del pueblo hondureño y un derramamiento de sangre. También aprovechó para fustigar las declaraciones del arzobispo.
A decir de Correa, el no poder llegar a Tegucigalpa con Zelaya, con cuyo Gobierno el Ecuador firmó hace un mes convenios de cooperación sobre reforma del Estado, no es una derrota política.

jueves, 11 de junio de 2009

Sosa se alinea con Correa y asegura que se desinforma

La Fiscalía general del Estado inició ayer el período de recepción de versiones dentro de la indagación previa iniciada la semana pasada tras conocerse la orden emanada por el ex director de Operaciones Especiales de la Policía, Juan Sosa, para realizar tareas de contrainteligencia a jueces y fiscales del país.BLANCO Y NEGRO público la semana pasada copias de documentos que certificaban la existencia de esa orden y del telegrama enviado por el director de la Policía Judicial a todos los repartos policiales, para que se ejecute la orden de Sosa.En su memorando, Sosa daba la disposición de acuerdo a la reunión entre varias autoridades de Estado y el alto mando y policial celebrada el pasado 8 de mayo en el Ministerio de Gobierno.Ese día, luego de esa reunión, Sosa dirigió un oficio dirigido a Oswaldo Yépez, director general de la Policía Judicial Investigaciones, en el que decía "mucho agradeceré a usted, disponer se realice contrainteligencia de las actividades de los fiscales y jueces para evitar actos de corrupción".Ayer dijo que se trataba de "acciones de protección al personal, los medios y las operaciones" y negó que en el documento se haya ordenado hacer "espionaje, contrainteligencia e investigación".Sosa señaló que el 8 de mayo, el ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh, le dio una misión civil, pero evitó aclarar que fue exactamente lo que le solicitó; sin embargo, dijo que él la cambió a "una estrategia policial". El oficial dijo coincidir con el presidente Correa en que los medios desinforman y que en este caso -remarcó- nunca ha hablado de contrainteligencia: "Esto nos hace que caigamos en la moral, pero no se dejen vencer", dijo a los policías.Los ministros Jalkh y Miguel Carvajal (de Seguridad) descartaron de forma categórica a BLANCO Y NEGRO que en la reunión del pasado 8 de mayo se haya dispuesto espiar.Por su parte, el fiscal Washington Pesántez, rechazó las labores de inteligencia contra los fiscales y expresó que inició la indagación previa de oficio, "porque presuntamente es un delito de acción penal pública y es mi obligación hacerlo", comentó."Nosotros no hacemos ninguna inteligencia para que ellos nos hablen de contrainteligencia... Lo que entiendo yo, es un burdo espionaje a los fiscales y jueces que no tenemos nada que ocultar", por ello dijo que solicitó al Contraloría, el fin de semana pasada, que se haga un examen especial de las cuentas de los 426 fiscales del Ecuador y otros 1 200 funcionarios operativos.
"Porque no necesitamos que la Policía nos pretenda controlar ni hacer contrainteligencia. Ellos deben hacer contrainteligencia a la delincuencia", porque la Fiscalía tiene sus propios órganos de control, enfatizó.Pesántez señaló que la información que se obtenga de la declaración de Sosa, será cotejada con los datos que proporcionen los ministros Jalkh y Carvajal al rendir sus declaraciones en los próximos días.Al ser consultado sobre el contraespionaje, indicó que es un delito contra las garantías constitucionales que puede ser sancionado con reclusión de hasta cinco años.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Torpe censura

La decisión -prohibición en realidad- del administrador -coadministrador en verdad- del canal Gama TV, incautado al grupo Isaías, se originó en que el programa ‘Buenos Muchachos’ del lunes antepasado no pudo revisarlo a tiempo. La verdadera causa es que, a su juicio, estaba sobrecargado contra el Presidente.Por eso ordenó suspenderlo. La semana anterior tampoco lo pudo revisar, pero sí lo transmitió el martes 18. Es decir, cuando la parodia es un exceso contra el Presidente, la censura. Cuando se excede contra los demás, el permiso. Ese es el concepto de libertad de expresión que tiene ese coadministrador del Estado, de ese canal de TV.
Si alguien cree vulnerados sus derechos en ese programa tiene leyes para proceder, pero la herramienta no es la censura brutal. No es ningún secreto que por años he sido tema favorito y recurrente de ese programa, sin una sola queja de mi parte y peor utilización de mis espacios para aclarar, responder ante sus ataques.
Ese género es una parodia. Si resulta adecuado a la verdad, entonces toca reflexionar. Si la refleja solo en parte, el divorcio es evidente. Y si la contraría totalmente no hay de qué preocuparse. La gente es inteligente aunque no sea formada. Deformada está la cabeza de un Torquemada en este Gobierno.
Defiendo el derecho de Francisco Pinoargotti a la mofa, la parodia, la comedia, la imitación o la bufonada, aunque sea contra mí o siga contra mí. El daño causado no se repara con que el censor reponga -incluso completo- cualquier rato el programa al aire. Esa intervención torpe pretende callar a todos quienes se burlan del poder. Es decir, la sátira está prohibida. Pero no hay quien controle el insulto oficial.Pero, al fin y al cabo, eso no debe sorprender aunque llegue a indignar. Los empoderados de la noche a la mañana sin, para colmo, ninguna experiencia afín temprana son así. Pero cuando el corte pretende imponerlo una autoridad de alta investidura y buenas ejecutorias -no perfectas, completas o infalibles- el contagio preocupa: el Ministro Fiscal General de la Nación llamó a un alto funcionario de este periódico y le expresó una agresiva queja por un editorial, amenazando con venir al diario para desenmascarar a varios. También hizo lo mismo con una radio donde hablaba José Hernández, director de Vanguardia; los epítetos fueron “colombiano mercenario al servicio de intereses financieros”. ¿La causa? La crítica a la posición del Dr. Washington Pesántez ante la investigación de nuestra deuda eterna.
Si Correa calumnia y distorsiona impunemente, ¿por qué no puede hacerlo el verdadero acusador de lo público? Ahora lo imita la Ministra de Vivienda para esconder las falencias en casas maltrechas. Pobre señora.Su única defensa es también el oprobio. Y su máximo argumento, la estatura. Gobierno de gigantes de zinc rotos en pedazos a la primera ventisca.

lunes, 22 de septiembre de 2008

No callar y vencer el miedo

Manuel Ignacio Gómez Lecaro
Este lunes Carlos Vera recibió un merecido homenaje. Más que un homenaje al periodista, fue un llamado a la defensa de esa libertad de expresión que Rafael Correa tanto aborrece
Más allá de estilos y formas de pensar, Carlos Vera es símbolo de ese periodismo frontal, que encara sin miedo al poder. Por eso nunca ha sido el favorito de quienes hacen del poder un arma para controlar, en lugar de una herramienta para servir
Entre ellos están Rafael Correa y muchos en su gobierno, quienes no entienden realmente lo que significa la libertad de expresión. Es verdad que aquí no hay periodistas encarcelados ni torturados. Pero Correa utiliza otros métodos para atacar e intentar limitar nuestra libertad.
Este Gobierno ataca la libertad de expresión al interrumpir descaradamente el programa de Carlos Vera, con cadenas de televisión con dedicatoria. Al presentar una denuncia penal contra el director de un diario por un editorial que no le gustó. Al insultar, desprestigiar y ridiculizar a periodistas que día a día se juegan el pellejo por mostrar la verdad. Al inundar los canales de televisión con cadenas nacionales que imponen su visión de los hechos, burlándose en la cara de la visión más imparcial que brindan los canales en sus noticieros. Y sobre todo, al promocionar un proyecto de Constitución que le permitiría agarrar a los medios por el cuello con nuevos mecanismos de censura y la amenaza de que el Estado se convierta en su dueño parcial.
Cuando uno ve el escaso entendimiento de nuestro Presidente de lo que la verdadera libertad de expresión significa, uno duda que haya vivido y estudiado en Europa y Estados Unidos. De lo contrario, sabría aceptar e ignorar, como lo hacen mandatarios de países desarrollados, las críticas frontales e incluso las burlas y parodias contra el poder de turno. La visión de Correa está muy lejos de la de esos países. Se acerca más bien a visiones dictatoriales que en lugar de encontrar en los medios de comunicación y sus periodistas a aliados de la verdad, encuentra en ellos a obstáculos y enemigos que derrotar.
Uno de los momentos más divertidos del homenaje a Carlos Vera fue cuando en un video sobre su trayectoria periodística se mostró una entrevista al candidato Rafael Correa. Ahí, el sonriente futuro presidente felicita a Carlos Vera, a su programa y a Ecuavisa por su objetividad e imparcialidad ejemplares. Todos en el público nos reímos. ¿Es ese el mismo Correa que hoy despotrica justamente contra los medios más serios y objetivos? ¿Dónde se fue ese candidato que parecía abierto, liberal y democrático?
Carlos Vera aceptó en su discurso haber pecado de ingenuidad al apoyar en su momento a Rafael Correa, ignorando a quienes le advertían el peligro que ese joven candidato representaba. No es ni será el único arrepentido y desilusionado.
Mientras existan periodistas defendiendo nuestro derecho a hablar, opinar, cuestionar, criticar, desafiar, reclamar y decir lo que tenemos en nuestras cabezas, los Correas del mundo tendrán problemas al imponer sus engaños. Carlos Vera repite todas las mañanas en su programa que no debemos callar. Que debemos vencer el miedo. Él lo hace a diario. Mientras sean más, el futuro no se ve tan mal.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Patentar el miedo

Por Miguel Macías Carmigniani
En el Ecuador se pretende patentar el miedo, para asegurar la estabilidad del Gobierno. Probablemente por ello es que la mayoría de nuestros dirigentes políticos y gremiales no ha manifestado su oposición al régimen del presidente Correa, ni a su proyecto constitucional, el cual en mi opinión, es estatista y terminará con la economía social de mercado y con el dólar, que tanta estabilidad nos ha dado. Salvo el alcalde Jaime Nebot, de cuya inteligencia y valentía ni si quiera sus más acérrimos adversarios pueden dudar, el economista Correa no tiene ningún opositor de peso.
Nebot ha sido claro al manifestar que si el pueblo guayaquileño aprueba el proyecto constitucional promovido por el Gobierno actual, como ningún otro en nuestra historia republicana, él no irá a la reelección, porque lo considera centralista, que coarta las libertades y le quita competencia a los municipios, entre otras críticas; pero ha advertido que en ese caso él continuará luchando en las calles.
Sería una lástima que aquello ocurra, pues en mi opinión, Jaime Nebot ha sido el mejor alcalde que ha tenido Guayaquil. Más de un 90% de quienes vivimos en esa ciudad aprobamos su gestión municipal. Los logros alcanzados por él están a la vista de todos.
La falta de oposición al Régimen, y la inigualable campaña publicitaria que ha iniciado el Ejecutivo para que se apruebe el nuevo texto constitucional, auguran su vigencia, a partir del próximo 28 de septiembre.
...
En el campo político, el Presidente ha triturado a todo el que ha pretendido alzar una voz en su contra; ha sepultado -por lo menos momentáneamente- a los partidos políticos, cuyos dirigentes no han abierto la boca durante más de un año.
En otras épocas, en vísperas de un referéndum, hubiéramos escuchado a los líderes políticos criticar en duros términos al Gobierno y en el caso actual, comentar acerca de la compra del avión presidencial, de la compra venta de los bonos de deuda externa de la que se aprovecharon empresarios venezolanos, de la negociación con Conecel, de los cientos de millones de dólares asignados a dedo a pocas compañías constructoras, del excesivo gasto corriente del Gobierno central, del por qué tenemos una inflación tan alta en una economía dolarizada, de las millonarias pérdidas petroleras, etc. Debemos recordar que el que calla otorga.

Terror

Por Xavier Lasso
El país se puede partir, a eso le tememos, dicen algunas personas. Los medios tienden a recoger con enorme generosidad estas opiniones. Cuando uno lee estas aprensiones no deja de sorprenderse porque tal parece que esas personas han venido viviendo en otro lado, en otra realidad. El país ha estado partido desde hace rato. Podemos hacernos cargo desde principios de la república.
...
Hoy, con un pie en el XXI, la historia se repite y en este punto nos pide, otra vez, inteligencia y valentía, porque las cosas no pueden seguir igual: tanta pobreza que deja a las mayorías afuera de los beneficios del desarrollo. Es una miopía, por parte de aquellos que resisten el cambio, porque esta exclusión niega, entre otras cosas, el crecimiento de los mercados. La denostada revolución ciudadana pretende modernizar las estructuras caducas, volver a construir instituciones, las que nos pueden ofrecer algo de seguridad. No se ha propuesto violencia, destrucción total para, de esos escombros, levantar algo distinto.
Me parece que se ha venido leyendo lo que hoy vivimos, lo que encarna Correa, con una buena dosis de deshonestidad intelectual. Comparar lo de hoy con un pasado de horror, como el de Febres Cordero, es perverso, es torcer las lecturas. Enfrentar a Correa es necesario, lo deben hacer aquellos que ven al mundo de otra forma, pero que no intenten decirnos que son los más valientes. La amenaza no ha sido mayor; la respuesta no tiene que ser bruta. ¿Adónde está Quinto Pazmiño? Es una pregunta que han echado a circular, a ver si alguna suspicacia construyen. Eso es lo malo de acumular tanto: el terror se vuelve álter ego.