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martes, 15 de julio de 2008

jueves, 8 de mayo de 2008

El derecho al placer

Nelsa Curbelo
La propuesta intempestiva del derecho al placer como articulado de la Constitución ha suscitado, como era de esperar, bromas, discusiones, razonamientos académicos, teológicos y algo de sentido común.
Tiene muy malas connotaciones el placer. Y más aún hablar libremente sobre su necesidad. Se lo asocia a pecado, actos prohibidos. Más allá de lo desplazado de la propuesta y lo inadecuado de su mención en la Constitución, algunos datos recientes hacen que trate de abordarlo, pues es un tema en el que millones de niñas y jóvenes mujeres, sobre todo en África, están inmersas sin derecho a opinar.
Acabo de regresar de una reunión de la Unicef donde el tema principal fue la mutilación de niñas y jóvenes. Se estima que el número total de mujeres actualmente vivas que han sufrido ablación en África es de entre 100 y 130 millones. Cada año se agregan alrededor de 3 millones más.
La ablación o mutilación genital femenina comprende procedimientos quirúrgicos que consisten en la extirpación total o parcial de los genitales externos por motivos culturales y/o religiosos. Las razones que más se esgrimen son las sexuales: su práctica permite controlar o mitigar la sexualidad femenina, pues se cercena el clítoris. La mujer no siente placer durante las relaciones sexuales, que son dolorosas y solo orientadas a procurar placer al hombre y a la procreación. Hay también motivos sociológicos: se practica, por ejemplo, como rito de iniciación de las niñas a la edad adulta o en aras de la integración social y el mantenimiento de la cohesión social. Se considera que los genitales femeninos son sucios y antiestéticos. La ablación se practica principalmente a niñas y adolescentes de entre 4 y 14 años. No obstante, en algunos países se practica a niñas menores de 1 año. Muchas niñas entran en un estado de colapso inducido por el intenso dolor, el trauma psicológico y el agotamiento a causa de los gritos.
Las personas que la practican son generalmente comadronas tradicionales o parteras profesionales. A esto hay que añadir que en muchos países es práctica común realizar una costura a la vagina después del parto para hacerla estrecha y mayor fuente de placer para el marido a la vez que de sufrimientos para la mujer.
La propuesta de nuestra asambleísta no estaría desplazada en ese contexto… Es importante saber lo que sucede en otras latitudes. Las religiones tienen una enorme responsabilidad en estas costumbres. En general se antepone el cuerpo al espíritu. “Pensamos encontrar a Dios donde el cuerpo termina: y lo hicimos sufrir y lo transformamos en bestia de carga, en cumplidor de órdenes, en máquina de trabajo, en enemigo a ser silenciado, y así lo perseguimos, al punto de elogiar la muerte como camino hacia Dios, como si Dios prefiriera el olor de los sepulcros a las delicias del Paraíso. Y nos hicimos crueles, violentos, permitimos la explotación y la guerra. “Pues si Dios se encuentra lejos del cuerpo, entonces todo se le puede hacer al cuerpo”, dice Rubem Alves. Y el cuerpo de las mujeres se transformó en el campo de batalla de los que ganaban guerras y lo hacían su botín. Las violaciones son un problema que nos afecta a todos. Cercanos al Día de la Madre, quizás valga la pena pensar que en su inmensa mayoría nosotros somos hijos del amor vivido con gozo, y recordar que para los cristianos Dios se hizo cuerpo y ese cuerpo se transformó en imagen de Dios, nuestro destino. Y Dios vio que todo era bueno. Incluido el placer que Él nos procura.

lunes, 28 de abril de 2008

La nueva dieta

Francisco Febres Cordero
Los nutricionistas estamos tratando de encontrar algo que permita a los ecuatorianos tener una alimentación balanceada a la par que barata, toda vez que el precio de ciertos alimentos ha experimentado un alto elevamiento de calorías al bolsillo.
Y sí nos está yendo bien, francamente. Es que mucho lote somos los nutricionistas: si notamos que algo falta o que está dañado, lo reemplazamos por otro. Y ya. O, si no, ¿a quién cree que se debe que al Mahuad, que ya estaba un poco podrido, le hayamos reemplazado por el Noboa, que resultaba más barato y estaba más fresco? ¿Y que al Lucio, que de tan fresco daba dolor de estómago, le hayamos reemplazado por el Palacio, que estaba. Chuta, ¿qué estaba? Creo que demás maduro estaba.
Ahí sí se nos fue un poco la mano, pero al final resultó un poquito más digerible. ¿Ya ven? Todo es posible para los nutricionistas.
Ahora, el problema con que nos enfrentamos es lo que, en términos nutricionales, se conoce como síndrome del siglo XXI, que consiste en que la revolución ciudadana produce mucho alimento espiritual pero nos mantiene en una estricta dieta corporal. O sea, ¿ustedes no sienten que el espíritu se les engorda cuando oyen que la patria ya es de todos? Claro, pues. Ese es el alimento anímico, que llamamos los nutricionistas, y que resulta muy importante para el fortalecimiento de los huesos espirituales, entre los cuales sobresalen la tibia (que siempre debe mantenerse a esa temperatura) y el húmero (que también). Entonces, desde ese punto de vista, la revolución ciudadana está llena de proteínas y de calcios.
En lo que la revolución ciudadana hace aguas (con perdón de la expresión) es en el alimento corporal que, aunque mucho menos importante que el espiritual, también sirve. ¿O no le oyen al Correa que, en sus cadenas radiales, da cuenta del menú que comió durante la semana? Fui a Manabí y me invitaron a un delicioso cebiche, informa a la nación. Fui a Riobamba y comí un hornado maravilloso, también informa. Entonces, la revolución ciudadana no está hecha solo de intangibles, sino también de tangibles.
Chuta, pero es lo tangible justamente lo que está escaseando, mientras lo intangible medio que está sobrando
Pero bueno, lo que los nutricionistas recomendamos en tiempos del siglo XXI es que no hay que comer lo que está caro, sino solo que está incaro. Por ejemplo, ustedes pueden reemplazar la leche con los chochos, que también tienen mucho calcio. No se hagan líos: primero calientan los chochos hasta que hiervan y luego los ponen en una taza a la que añaden café y azúcar. Y eso se toman como desayuno. Delicioso queda. Claro que se dan casos de atoramiento pero sin duda es mejor morir atorado que morir desnutrido. En el almuerzo, pueden reemplazar el arroz, que está carísimo, por la yuca, que está barata. Eso sí, no comerán yuca en la esquina cuando pase el Correa, porque han de terminar presos.
Y así, en nutrición todo es reemplazable. Lo único irreemplazable es el Correa, que nos mantiene espiritualmente rozagantes, tanto que hasta que creo que nos va a dar obesidad y colesterol y cólico miserere y flatulencias y todo mismo. ¡Cuidaránse!

jueves, 17 de abril de 2008

Falta de preparación impide avance

La Asamblea amplió su cronograma hasta julio y en esos dos meses de prórroga deberá revisar y armonizar la nueva Constitución, caso contrario será "un adefesio", señaló el constitucionalista, Ernesto López.
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Cuestionó el primer artículo de la nueva Constitución, al señalar que las normas tienen que ser de aplicación jurídica y práctica. Por tanto, decir "que el territorio ecuatoriano es la herencia de nuestros ancestros", es literatura que jurídicamente no tiene sentido, y al momento de aplicar la norma "no significa nada".
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Las reglas tienen que ser precisas y claras y "deben encajar como piezas de un rompecabezas". Pero los artículos aprobados solo son "lata" lo que significa que "no dan pie con bola", afirmó el experto.
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También preocupa, dijo, la introducción de la supuesta "justicia indígena, que no existe" y trata de cubrir "ese hoyo negro" que deja la justicia ecuatoriana que "es mala". Cree que este tema debe eliminarse, respetando la cultura de los pueblos.
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