viernes, 14 de noviembre de 2008
jueves, 13 de noviembre de 2008
Conversaciones entre vecinos
Manuel Ignacio Gómez Lecaro
Este martes, EL UNIVERSO organizó una cena entre los columnistas del Diario. Los temas políticos dominaron la conversación entre mis vecinos de página, como no podía ser de otra manera. Y en el tema electoral, en particular, salieron algunas observaciones interesantes.
Para empezar, será imposible tener elecciones en febrero. Hay un largo camino por recorrer. Se deben definir las nuevas reglas de juego, registrar todos los partidos y movimientos políticos e inscribir todos los candidatos. Luego viene el tiempo de campaña electoral. Además, se debe buscar un mecanismo para que voten los militares y empadronar a esos miles de jóvenes de 16 a 18 años que podrán sufragar. Y si a esto añadimos el complicado trabajo de organizar la elección para todas las dignidades, desde concejales hasta presidente, la cosa se pone color de hormiga. Mayo suena más real para votar.
Eso es una mala noticia para este Gobierno. Con el precio del petróleo bajando y una crisis mundial golpeando la billetera nacional. Con una Constitución que exige más derechos y gastos que el Estado no podrá pagar, y por los cuales distintos grupos protestarán. Con más fusibles en el Gobierno que se irán quemando con cada nalgada pública que les pega el Presidente. Con un partido de Gobierno que se irá resquebrajando entre choques de ideologías y forcejeos por candidaturas y puestos. Y con grupos políticos hoy afines a Carondelet que se van desencantando y separando, el panorama electoral no se ve tan alegre para el Gobierno como las últimas elecciones o como los comerciales sonrientes del Vicepresidente.
Con cada mes que pase hasta el momento de votar, la luna de miel con Carondelet se irá enfriando. Y como para complicarle más la vida al Gobierno, por ahí salió el chisme de la posible candidatura de un conocido personaje de la tele que tendría buena acogida
Y hablando de posibles candidatos presidenciales, algún vecino se preguntó si existe hoy en el país ese líder que realmente nos pueda conducir por un buen camino. Otro vecino argumentó que el fin en estas elecciones no es necesariamente buscar a ese único líder. Que no debemos poner toda la confianza en una persona. Se trata de fortalecer las instituciones de este país. Esas débiles instituciones que Rafael Correa se ha encargado de debilitar aun más. Hoy en día la única institución de este Gobierno es Correa. Sin él no hay Gobierno, ni partido, ni nada.
Entonces, en estas próximas elecciones debemos apuntar a que varios buenos candidatos lleguen a la Asamblea Nacional para hacerle contrapeso a este Gobierno y obligarlo a ser democrático. Que los nuevos asambleístas sean un freno al autoritarismo y personalismo de Carondelet y generen el necesario balance de poder. Vencer a este Presidente será muy difícil, incluso con candidatos que sorprendan en las encuestas. Se puede, al menos, limitar sus excesos.
No fueron muy optimistas los panoramas políticos y económicos que salieron de esta conversación de vecinos, más allá de potenciales emociones electorales. Pero al menos es bueno saber que todavía podemos reunirnos a hablar libremente y escribir en esta página lo que queramos. Y soñar con un país con mejores temas para conversar y escribir, que no sean la democracia pisoteada, la pérdida de libertad de quien no se inclina ante la majestad presidencial, o las ironías e insultos presidenciales del sábado.
Don Corleone vs. Max Weber
Emilio Palacio
Al principio me sorprendió leer que la nueva ley de Seguridad Financiera que ha preparado el Gobierno exime al Estado de la obligación de distribuir equitativamente sus inversiones financieras entre las distintas regiones del país. En la actualidad, la Ley Especial de Descentralización exige que “el 50% de dichas operaciones se dirija a la Sierra y Oriente y el otro 50% se destine a la región Costa e Insular”. El proyecto del Gobierno derogará esa disposición, con lo cual el IESS, para poner un caso, podrá invertir todo su dinero en bancos y operaciones manejadas desde una sola ciudad, dejando fuera a las otras. Tampoco será obligatorio invertir a través de las bolsas de valores, con lo que esos dineros podrían acabar en la caja chica de cualquier empresa.
Buscando una explicación para esta absurda disposición, encontré esta perla de Fernando Bustamante, actual ministro de Gobierno, que dice mucho sobre la resistencia tenaz del actual régimen a considerar como iguales a todas las regiones. Escribió Bustamante (Revista Ecuador Debate, agosto de 1998): “La lucha entre la Costa y la Sierra es la forma que toma la lucha entre dos formas de acción social: la Costa expresa un modo de vida patricio, centrada en torno a redes familiares empresariales […]. En oposición, la Sierra (y Quito en especial) expresa una sociedad que […] tiende a construir relaciones predicadas en el universalismo de la ley […]. Por ponerlo metafóricamente, es la guerra de Don Corleone contra Max Weber”. Por ponerlo en castellano, la Revolución Ciudadana es la guerra entre los intelectuales de Quito (Max Weber) y los mafiosos de Guayaquil (Don Corleone).
Hallé también esta otra joya, de Orlando Pérez, relacionista público de la Asamblea Nacional (El Telégrafo, 5 de octubre del 2008): “En esta urbe [Guayaquil] se han concentrado […] enormes templos de las religiones más fanáticas, coliseos llenos de jóvenes que prometen llegar vírgenes al matrimonio y una forma de vida más cercana a la moda gringa y a un consumismo perverso”.
Recordé entonces que el presidente Rafael Correa hizo el sábado pasado la sorprendente acusación al Municipio de Guayaquil de haber construido un túnel con plata de los ecuatorianos: “Así que vayan a Guayaquil y pasen con todo orgullo y todo derecho por los túneles de San Eduardo, porque han sido construidos con la plata de todos los ecuatorianos […]. Somos nosotros los que les damos esas asignaciones al Municipio de Guayaquil”.
(En realidad, Guayaquil y todas las ciudades del Ecuador reciben sus asignaciones del petróleo, no del Gobierno central; pero Correa está convencido de que él es el propietario del crudo).
Días antes, el Primer Mandatario había dicho también que el puente en una provincia que mencionó era mucho más urgente que el nuevo túnel en Guayaquil.Recuerden ahora ustedes que cuando Correa ocupó la cartera de Finanzas, suelto de lengua como es, se le salió decir que el IESS debería invertir su dinero en Petroecuador, cuya sede es la capital. Es fácil atar cabos y deducir que lo que el Gobierno prepara es el camino para esa vieja aspiración suya de usar los dineros de los trabajadores en experimentos económicos, como este de enviar nuestros fondos de reserva y el dinero de nuestra jubilación a un pozo negro de donde no saldrán jamás.
Correa pide archivar causa contra supuesto agresor
Por no considerarme ofendido dentro del presente caso, no ameritaría distraer la atención de los medios de administración de justicia, hacia un proceso que en mi opinión no afecta bien jurídico alguno”, justificó Correa.
El jefe de Estado ha ordenado la detención de por lo menos tres personas que lo han insultado durante sus recorridos, generando las críticas de medios de prensa que lo tildan de intolerante.
En Ecuador rige una polémica norma de desacato que castiga con cárcel las ofensas contra la “majestad del presidente”.
En Ecuador rige una polémica norma de desacato que castiga con cárcel las ofensas contra la “majestad del presidente”.
Artìculo completo: http://www.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=236140&id_seccion=3
lunes, 10 de noviembre de 2008
viernes, 7 de noviembre de 2008
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