jueves, 15 de septiembre de 2011

Ecuador bajo Correa: confrontación y represión


El Presidente Correa rompe un ejemplar del diario La Hora durante un acto en Cotacachi. Correa ha adoptado una actitud agresiva contra la prensa. (El Universo)

 Al interrumpir programas de noticias en medios privados para imponer el punto de vista oficial, promover medidas legales restrictivas, lanzar campañas de desprestigio contra los críticos y enjuiciar a periodistas por difamación, la administración de Rafael Correa ha conducido a Ecuador a una etapa de represión generalizada. Un informe especial del CPJ, por Carlos Lauría
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Publicado el 1 de septiembre de 2011
QUITO, Ecuador
Jeanette Hinostroza, una periodista crítica del Presidente Rafael Correa que conduce el programa de noticias "30 Plus" en la cadena Teleamazonas, supo que tenía más elementos para sus comentarios cuando se enteró en abril que una mujer había sido acusada de faltar el respeto al líder ecuatoriano, actualmente en su segundo mandato. Hinostroza explicó a su audiencia que Correa se había excedido en su autoridad y en una actitud intolerante no acorde con su investidura ordenó la detención de la mujer basándose en lo que consideró un gesto insultante.   No pasó mucho tiempo antes de que Correa, un mandatario que con regularidad describe a los periodistas como "ignorantes" y "mentirosos", concentrara su atención en Hinostroza. Al día siguiente, la administración ordenó a Teleamazonas a interrumpir el programa de Hinostroza durante diez minutos para emitir una cadena, en la cual el gobierno emitió una respuesta dura y personalizada cuestionando la ética laboral de la conductora. El sábado, durante su habitual enlace ciudadano, Correa hizo referencia a la capacidad de Hinostroza, burlándose de la conductora, a quien describió como "la coloradita", y señalando que no había que prestarle atención. Teleamazonas, una televisora privada de Quito que critica con dureza las políticas del gobierno, se convirtió en uno de los blancos favoritos de las autoridades ecuatorianas y sus transmisiones fueron suspendidas durante tres días en 2009 por una nota que investigaba el efecto que la exploración de gas natural tendría sobre la industria pesquera local. Pero Teleamazonas no es el único medio de comunicación víctima de ataques oficiales.    

Correa, un economista de izquierda de 48 años de edad, es intolerante ante las críticas en los medios y en menos de cinco años ha transformado a Ecuador en uno de los países más restrictivos para la prensa en el hemisferio. Con la promesa de conducir una "revolución ciudadana" que fomentaría el crecimiento a partir de los recursos naturales del país, Correa asumió en enero de 2007 con un apoyo importante de los medios tradicionales. Pero pronto, al declarar que lucharía contra lo que él ha descrito como la elite corrupta de Ecuador, Correa adoptó una actitud de confrontación agresiva contra la prensa que está amenazando el derecho internacionalmente reconocido de todos los ciudadanos a la libertad de expresión. 

Como en el caso de Hinostroza, la administración de Correa ha obligado en reiteradas ocasiones a emisoras de radio y televisión a interrumpir su programación para poner al aire largas réplicas oficiales que refutan comentarios críticos, suplantando así puntos de vista independientes con la posición del gobierno. En cientos de otras oportunidades, el gobierno ha interrumpido la programación en radio y televisión para emitir cadenas presidenciales que, si bien tradicionalmente se han utilizado para transmitir información en tiempos de crisis, durante la gestión de Correa se han transformado en un foro de confrontación política. Este reemplazo impuesto oficialmente es parte de un registro alarmante de censura y acoso contra la prensa que incluye el uso de leyes de difamación para silenciar a los críticos, campañas de desprestigio para desacreditarlos, y medidas aprobadas en una consulta popular con el objetivo de regular el contenido de los medios y su propiedad, según un informe especial del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). Al mismo tiempo, el gobierno ha erigido uno de los más ambiciosos aparatos de medios estatales en la región, un conglomerado de unas 15 emisoras de radio y televisión y medios impresos, que sirven principalmente como un megáfono presidencial.
            
Altos funcionarios de su administración no han respondido a los pedidos del CPJ de reunirse con sus representantes durante una misión de investigación en abril, y tampoco han contestado solicitudes posteriores para efectuar comentarios.    

Juicios de difamación como herramientas de represalia

 Continùa en,

http://www.cpj.org/es/2011/09/ecuador-bajo-correa-confrontacion-y-represion.php#

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